Hace unos años, cuando decidí realizar la “migración” de vinilo a digital descubrí una página llamada Beatport. Por aquel entonces era una página simple, sin muchas complicaciones y sin demasiadas actualizaciones diarias. Poco a poco esta fue creciendo, cada vez entraban más novedades, cosa que obviamente se agradecía… más géneros, más artistas (de grandes tallas), más ep’s … en definitiva, más cultura musical.

Llegó al punto de convertirse en el portal de música electrónica por excelencia para todos.

¿Quién no conoce Beatport hoy en día? Ya no solo entre los dj’s y productores, personas no relacionadas directamente con el mundo musical, conocen este portal.

Si nos paramos a pensar, es obvio, han realizado múltiples campañas publicitarias en grandes eventos como “Monegros Desert Festival” o en la conocidísima “WMC”, no tan solo con enormes  pancartas, que ocupaban medio escenario, sino también repartiendo tarjetas con descargas gratuitas de temas relacionados con esos eventos. Es decir doble publicidad, tanto para la marca como para el evento.

Creo que estaremos de acuerdo en que fue a partir de allí donde Beatport hizo un cambio. Para mi gusto, un declive. No porque más gente lo conociera, al contrario, sino porqué recuerdo que fue después de una WMC cuando decidieron sacar el primer recopilatorio basado en un festival de música. En éste, las canciones fueron catalogadas sin sentido alguno en los diferentes estilos para así estar en todos los top 10. Sinceramente, denigrante.

Estoy indignado por escuchar en el top100 de Tech-House un tema progresivo de Deadmau5 (por ejemplo) o ver un tema de Dario Nuñez catalogado como techno.

¿Qué está pasando aquí? No sé a vosotros pero me molesta perder el tiempo escuchando 100 temas y que tan solo 30 sean realmente de ese estilo.

Sé que hoy en día las diferencias entre según que ramas  no son muy notorias, pero todos podemos llegar a un acuerdo en diferenciar lo que produce Richie Hawtin de lo que produce Juanjo Martín, por ejemplo.

Beatport ya no lo ve. El sello manda. El portal asiente. Beatport se está convirtiendo en una casa de señoras donde todo vale.

Como dice mi ya conocida abuela, la “avaricia rompe el saco”.

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